La crianza responsable exige una planificación minuciosa que anteponga la salud de los reproductores y garantice el espacio necesario para el correcto desarrollo de la camada. Un proyecto de cría debe iniciarse únicamente cuando se disponga de la infraestructura para albergar a los ejemplares adultos de forma individual.
Acondicionamiento previo y tanque de freza
Ambos reproductores deben recibir alimentación de alta calidad rica en proteína dos semanas antes del cruce. El acuario de freza precisa agua blanda a 27 grados Celsius, plantas flotantes para sostener el nido de burbujas y un refugio seguro para la hembra.
Cuidado del nido de burbujas
El macho asume el cuidado del nido tras la freza, recogiendo los huevos y manteniéndolos oxigenados. Es vital retirar a la hembra con delicadeza inmediatamente después de la puesta para evitar agresiones territoriales.
Nutrición inicial del desarrollo
Durante los primeros días tras la reabsorción del saco vitelino, los alevines requieren nauplios de artemia recién eclosionados. A medida que desarrollan el órgano del laberinto, mantener la temperatura del aire sobre el acuario alineada con la del agua es indispensable.
